jueves, 12 de marzo de 2009

Iuqlup

Quienes no son cordobeses no sienten del todo lo que en esta ciudad se siente cuando un Gobierno decide pagarle no sé cuántos millones a Lockheed para reestatizar la ex Área Material Córdoba, ex Fábrica Militar de Aviones, ex todo. Es meterse con la fibra íntima de la visión de una Córdoba industrial construida sobre un gran dosis de realidad y otra grande de mito.
La historia oficial de nacionalistas/peronistas/industrialistas siempre empieza con Juan Perón. Aunque a fines de la década del '20, durante el gobierno de Marcelo T. de Alvear (¡qué horror! ¡un aristócrata infiltrado en el Primer Movimiento Histórico del peludo Yrigoyen!), ya salieran de esos galpones decenas de aviones al año.
El cuento sigue con el famoso Pulqui, galardón celeste de la proverbial genialidad de los científicos y técnicos argentinos "que pusieron a la Argentina al mismo nivel que las potencias mundiales". Aunque al primer Pulqui lo haya armado un europeo que llegó con los planos ya hechos. Aunque al segundo lo haya hecho un alemán en condiciones parecidas. Y aunque el tercero nunca lo haya hecho nadie porque fue sólo una maqueta. Y aunque todos hayan usado motores Rolls Royce, sino la clave, por lo menos algo bastante importante a la hora de conseguir quebrar la barrera del sonido.
Finalmente, la historia oficial dice que, se supone que por mero odio, el día después de la Revolución Fusiladora/Libertadora, el dictador del momento abortó todo el proyecto para obedecer el mandato del imperio de turno.
No les importa que el gobierno justicialista, con el Pulqui II ya en el hangar, firmara un contrato para comprar 100 aviones británicos. Ni que el proyecto Pulqui se desactivara recién dos o tres años después de la Fusiladora, creo que en 1958.
Más aún: jamás precisan que del Pulqui I sólo se hizo un prototipo y del II se fabricaron apenas 5 unidades. Nadie sabe cuánto dinero se gastó para eso. 5 aviones.
Por supuesto, jamás nadie sugiere que ese pobre resultado demuestra un error estratégico. Como mínimo. Si uno fabrica algo tan complejo y caro como aviones de guerra se supone que pensó que se los iba a vender a alguien. Y que evaluó si ese esfuerzo podría ser continuado.
Si por alguna razón esas dos condiciones no se van a cumplir, es mejor no hacer nada. Porque será al cuete y es mejor usar el dinero por otra cosa. Una de esas razones puede ser incluso la eventual decisión de un nuevo Gobierno de borrar lo hecho por el anterior. Los países cuyos líderes políticos (sea Perón o quien sea) no logran consensuar políticas de Estado de largo plazo no debieran meterse en camisas extra large. Si no, la inversión es una mentira; es mero desperdicio. Y ellos, en lugar de estadistas, se transforman justo en lo contrario: tipos sin visión ni estrategia de país.
Pulqui significa flecha, impulso hacia adelante. En honor a las utopías reaccionarias que a veces enarbolan nuestros nacionalistas progres, habría que rebautizarlo Iuqlup: un impulso hacia atrás. Pura regresión conducida por una nostalgia fabricada sobre una historia distorsionada.

1 comentario:

  1. juuua juuua juuua!!! gracias por hacerme empezar el dia con una sonrisa. si, la inocencia me hace sonreir y lo agradezco porque, como tengo dos dedos de frente, en este pais no sonrio muy seguido.
    me encanto eso de que quienes no tiene politicas de estado... no deberian meterse en camisas extra large. juaaa juua juaaa de nuevo! kien dijo ke a juan domingo alguna vez le intereso otra cosa ke no fuera el enorme desafio de tener todo el poder para el solito??? juuua juua juuua de nuevo! ese ego gigantesco no podia prever otra cosa mas ke poder. el pulqui bendito es otro buzon, ya clasico, como ke al peronismo le intereso ke los pobres entraran a la civilidad o ke el peronismo es el fundador del movimiento obrero en la argentina.
    por dios!!! kiero la nueve milimetros yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    ResponderEliminar